The Glass Atelier
Maderas de Oriente
Maderas de Oriente
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Un perfume que rinde homenaje a la perfumería de hace un siglo, cuando no existían compromisos ni restricciones a la hora de elegir las materias primas más puras y nobles. Inspirado en esa época dorada, esta creación revive la intensidad de los ingredientes auténticos y la voluptuosidad de lo irrepetible.
En su corazón late una joya perdida en el tiempo: una triple co-destilación de rosa, jazmín y neroli, un acorde con una profundidad casi hipnótica. La rosa aparece empolvada y aterciopelada, el jazmín se muestra denso, narcótico y opulento, mientras que el neroli añade matices casi animales, piel contra piel. Delicados destellos de gardenia atraviesan este núcleo floral, aportando luminosidad y misterio.
La opulencia floral se entrelaza con la materia prima más indómita: un oud de Tailandia que respira tierra húmeda, pétalos marchitos bajo la lluvia, con un frescor mineral que recuerda al pétircor. La base se vuelve densa con la oscuridad terrosa del patchouli de Indonesia y se suaviza con la calidez cremosa de un sándalo de Nepal añejado, envuelto en sutiles matices de cuero curtido.
El resultado es un rezo íntimo al lujo más personal, un perfume que no busca complacer sino desnudar la esencia de lo atemporal: el poder de la materia prima en su estado más puro y evocador.
Share

Beautifully balanced, and not your typical Rose-Sandalwood attar.
Maderas de Oriente is very much my kind of attar. The opening has a beautiful floral lift from the rose, jasmine, and neroli co-distillation, but it never feels overly floral. What I especially appreciate is that it avoids that dense, classical rose profile so often found in attars. Instead, the florals brighten the composition without taking it over, while oud and oriental spices add depth, warmth, and character.
What makes it stand out even more to me is the drydown. Rather than becoming sandalwood-heavy, it stays more oud-led while keeping the florals alive, which gives it a much more interesting and beautifully balanced evolution.
It also has good radiance for an attar: not loud, but clearly present. Warm, rich, characterful, and very well composed. For me, this is a highly successful take on the style.